Saltar al contenido

La fórmula definitiva paso a paso para crear un logline demoledor que funcione en 2022

En este segundo artículo te explicaremos de forma sencilla la formula definitiva paso a paso para escribir un logline solido como la roca. Para ello, primero debemos analizar tres elementos que están presentes en todas las grandes historias y que son ampliamente conocidos en la escritura de guiones.

Ten en cuenta que aunque se suele utilizar con el propósito de vender un guion, un logline también sirve como herramienta creativa para concebir historias que contengan todo lo necesario para funcionar y atrapar al espectador. Así que una vez conozcas la fórmula, podrás concebir ideas completas desde cero.

¿Preparado? Vamos allá 🚀

Paso uno: define un protagonista con un objetivo

El primer elemento que debes definir es un protagonista junto con un objetivo o problema que resolver. Sin embargo, no los crees al azar, debes hacerlo en base al tema. Para saber más, mira el artículo anterior en el que te contamos cómo conseguir un tema.

SUGERENCIA: Las metas y motivaciones son los aspectos más importantes del desarrollo de personajes. Todos queremos algo en la vida. Trata de descubrir cuáles son los deseos y objetivos de tu protagonista y después escríbelos.

Paso dos: añade una fuerza antagonista

Tu personaje debe tener un objetivo o problema que resolver, pero si simplemente fuese y lo consiguiese, sin ningún tipo de resistencia, la historia no tendría demasiado interés para el público y por supuesto nada de tensión.

Ese es el motivo por el que el protagonista debe tener una oposición. Tiene que existir una lucha contra algo por conseguir aquello que quiere. Por eso, un antagonista es el segundo elemento que debes definir.

Se suele creer que el protagonista es el bueno y que el antagonista es el malo, y aunque no es una visión del todo desencaminada, conviene ajustar ambos significados en aras de una mejor comprensión. 

El protagonista es el personaje principal de la obra, mientras que el antagonista es el personaje principal de la obra que se opone al protagonista.

De esta forma, si el agente Smith fuera el personaje principal de The Matrix (1999) y siguiésemos todo desde su perspectiva, él sería el protagonista, mientras que Neo, quien se le opone, sería el antagonista. Piensa en esto de forma detenida, pues es un punto muy importante.

El antagonista quiere exactamente lo contrario que el protagonista, o lo que es lo mismo, debe tener su propio objetivo que esté en oposición al del protagonista.

Por ejemplo, en el largometraje The Dark Knight (2008) el objetivo de Batman es conseguir el orden en la ciudad de Gotham, mientras que el objetivo de El Joker es causar el caos.

«Crea un oponente… que sea excepcionalmente bueno atacando la mayor debilidad de tu protagonista»

John Truby

Guionista

Aunque el antagonista suele ser un personaje, también se emplean otro tipo de fuerzas, que pueden estar representadas de diferentes formas dependiendo del tipo de historia y del género, por lo que no tienes que crear otro personaje antagonista de forma obligatoria.

Por ejemplo, en la película All is lost (2013) un hombre que navega en solitario se enfrenta al océano después de que su velero se agriete tras una colisión contra un contenedor a la deriva.En este caso, la fuerza antagonista es la propia naturaleza, pues es lo que se opone al protagonista.

De igual forma, en la escena del oso de The Revenant (2015), cuando el personaje del trampero Hugh Glass es ferozmente atacado, el animal es el antagonista, pues es la fuerza que se opone al protagonista.

Sin embargo, es importante mencionar que existen géneros donde no hay una lucha evidente entre un protagonista y un antagonista. Es el caso, por ejemplo, de los dramas y comedias. En este tipo de cine, suelen ser los propios protagonistas quienes también representan la fuerza antagonista.

Lo puedes hacer tan simple como quieras. Una escena en la que el protagonista mantiene una conversación con otro personaje que tiene un punto de vista opuesto al suyo, ya contiene en esencia una lucha contra una fuerza antagonista.

Hasta ahora tienes un protagonista con un objetivo o problema que resolver luchando contra una fuerza antagonista que se le opone.

Paso tres: pon algo importante en juego

El tercer y último elemento que debes definir es lo que está en juego para el protagonista. Lo que puede perder si no consigue su objetivo o logra resolver su problema.

Para que el público no pueda apartar su mirada de la pantalla, lo que esté en juego debe ser algo grande, como la vida o la libertad, aunque también pueden ser otro tipo de cosas, siempre que estas sean percibidas por el espectador como de gran importancia para el personaje.

En los géneros de acción, aventura y terror lo que está en juego tiende a ser, de forma literal, la propia vida del protagonista o la de alguien cercano, mientras que en los buenos dramas y comedias también suele ser la vida, pero en un sentido figurado.

Por ejemplo, lo que está en juego en la película Alien (1979) para la teniente Ripley, es literalmente su propia vida, ya que esta morirá si no consigue escapar de la nave antes de que la sanguinaria criatura la atrape.

De igual forma, en el drama romántico The Notebook (2004) lo que está en juego para el protagonista, es la vida, pero en un sentido figurado, ya que este «morirá por dentro» si no consigue volver a estar junto a su amada Allie Hamilton.

«El peligro debe ser un peligro presente. Lo que está en juego debe ser lo que está en juego para las personas que nos importan. Y lo que les pueda pasar debe mostrarse desde el principio para que sepamos las consecuencias de la amenaza inminente»

Blake Snyder

Guionista

El miedo a la muerte es algo muy arraigado en nuestro inconsciente, por eso cuando un guionista lo aprovecha de forma adecuada en la historia que está escribiendo, puede tener un poder emocional sin igual en el público.

Sin embargo, hay que recalcar que no es tan importante el «qué» sucede en la historia, sino el «cómo» se cuenta. En última instancia, se trata de que transmitas al espectador de forma convincente, que para el protagonista hay mucho en juego y que será el fin de su mundo si no consigue lo que quiere. Aunque desde un punto de vista objetivo y racional no sea así.

Puede estar en juego una relación, un futuro ideal, una carrera o un negocio. Muchas grandes historias se basan en la habilidad del narrador para hacer que cosas aparentemente pequeñas sean percibidas de vida o muerte por el personaje y, por tanto, muy intensas para el público.

De esta manera, y en consonancia con el género, para que la historia tenga tensión dramática y la audiencia se involucre de verdad, debe estar en juego algo de gran importancia para el protagonista.

No olvides al resto de personajes

El antagonista también debe tener algo importante en juego desde su punto de vista, es decir, mucho que perder si no consigue lo que quiere, que como se decía más arriba debe ser un objetivo que esté en oposición al del protagonista.

De hecho, cada personaje que crees también debe tener su propio objetivo o problema que resolver con algo importante en juego. Aunque no es necesario que estos objetivos o problemas sean tan grandes como los del protagonista y el antagonista.

De esta forma, en el supuesto de que hicieses un cortometraje con muchas escenas (¡o un largometraje!), cosa que no recomendamos si tienes poca experiencia, lo que tendrías que hacer es ir modulando lo que transcurre en cada escena, de tal forma que acercase o alejase a cada personaje de conseguir su objetivo o solucionar su problema.

Lo que está en juego es fundamental

Con probabilidad, esta es la razón número uno por la que fallan muchas historias y no consiguen atrapar al espectador: lo que está en juego no es lo suficientemente importante para el protagonista y, por tanto, tampoco para el público.

Tal y como dice Michael Hauge, uno de los mejores consultores de guiones y expertos en historias de Hollywood, lo que está en juego es un elemento clave a la hora de desarrollar buenas ideas.

«Todos los héroes de cada historia deben querer algo. La búsqueda de ese objetivo define la historia y hace avanzar la trama. Si el héroe no arriesga nada y no tiene nada que perder si fracasa, es probable que los lectores y el público no se impliquen emocionalmente, porque el conflicto no parece importar demasiado»

Michael Hauge

Consultor de guiones

Bien. Hagamos un último resumen:

Primero creas un protagonista con un objetivo o problema que resolver, necesariamente tiene que haber una lucha contra una fuerza antagonista por conseguir eso que quiere, pues esta es la esencia del drama, existiendo algo en juego de vital importancia si no lo consigue.

Pero, ¿cómo puedes utilizar todo esto en la práctica de una manera que te permita articular tu historia? Utilizando un logline.

La fórmula del logline

Un logline es un texto que resume una idea completa en una o dos oraciones, por lo general en menos de 35 palabras, en el que queda claro quién es el protagonista y su objetivo, la lucha que tiene contra la fuerza antagonista y lo que está en juego. Normalmente no cuenta el final de la historia.

Es cierto que no existe solo una forma de escribir un logline, de hecho, cada guionista tiene su propia manera de hacerlo. Sin embargo, para simplificarlo todo, hemos creado una fórmula muy sencilla a partir de todo lo anterior.

Mira:

Protagonista con objetivo + Fuerza antagonista + Algo importante en juego

Esta fórmula de logline permite visualizar de forma rápida y estructurada todo lo aprendido.

Un protagonista con un objetivo o problema que resolver tiene una lucha contra una fuerza antagonista mientras hay algo importante en juego si no consigue su objetivo, que por lo general, suele ser su propia vida o la de alguien cercano, ya sea de forma literal o figurada.

Ejemplos de logline

Aquí tienes un ejemplo de logline que hemos creado para escribir el guion de un cortometraje de aventuras/misterio en la línea de la serie Stranger Things. Para ello, hemos partido del tema «Ante la adversidad la unión hace la fuerza»

Como verás, hay unos protagonistas con un objetivo, una fuerza antagonista y algo importante en juego. Una idea completa de la que se puede hacer un cortometraje de una sola escena con pocos medios:

Tres jóvenes que juegan a la ouija deben unir fuerzas para resolver cinco acertijos de un espíritu maligno o este acabará con la vida de uno de ellos.

Los tres jóvenes son los protagonistas y su objetivo es resolver los cinco acertijos, la fuerza antagonista es el espíritu maligno y lo que está en juego si no consiguen lo que quieren es la vida de uno de ellos.

El orden de los factores de ninguna manera altera el producto. De lo único que te tienes que asegurar es de que en el logline aparezcan todos los elementos bien definidos.

Para ello, debes escribirlo de forma que se pueda visualizar la lucha que tendrá el protagonista contra la fuerza antagonista. También cómo este se verá empujado a conseguir su objetivo, o por el contrario perderá algo de gran importancia.

Más ejemplos de logline

¡Pasen y vean! 🍿

  • Un sacerdote se enfrenta al reto de hacer un exorcismo a un hombre poseído que cada luna llena se vuelve un asesino y evitar así que esa noche vuelva a matar.
  • Un joven militar debe rescatar a su novia que está secuestrada por un mafioso en un piso franco antes de una hora o este acabará con la vida de ella.
  • Un periodista con paranoia, lucha por convencer a su esposa para que lo acompañe y abandonar el país porque cree que sus vidas están en peligro.
  • Una joven madre en apuros económicos se ve obligada a tener que robar alimentos en un establecimiento vigilado para poder dar de comer a su hijo.
  • Un excursionista trata de liberarse de una trampa para humanos que un demente ha colocado en el bosque y huir de allí antes de que sea demasiado tarde.

No hace falta que siempre limites el texto a 35 palabras, ni siquiera que evites contar el final como en los ejemplos. Si tu propósito es definir una idea que funcione, debes utilizar todo lo que esté a tu alcance, aunque ello implique ir más allá del formato del logline.

De esta forma, y volviendo al primer ejemplo, los tres jóvenes podrían responder a todos los acertijos, para después, justo antes de que termine el cortometraje, ver como se mueve un objeto en la casa y darse cuenta de que en realidad el espíritu no se ha ido.

¿Lo ves? el giro final de la historia es lo que más suele impactar al espectador y lo que hace que el público en general asocie una idea determinada a un cortometraje. Aunque no es obligatorio que lo incluyas, sí es recomendable. De esta forma, la idea inicial tomará una nueva dimensión.

Venga, ¡ya casi lo tienes!

Entonces, ¿Cómo hago mi propio logline?

Las siguientes tres preguntas te facilitarán la tarea de definir cada uno de los elementos que hemos visto antes. Una vez tengas las respuestas, te será muy fácil escribir un logline solido. Si tu propósito es desarrollar una idea para cortometraje, trata además de imaginar un final inesperado que lo cambie todo.

Protagonista con objetivo + Fuerza antagonista + Algo importante en juego

  • #1 Define el protagonista y su objetivo/problema: ¿Quién es tu protagonista y qué quiere?
  • #2 Define la fuerza antagonista: ¿Contra quién o contra qué lucha tu protagonista para conseguir lo que quiere?
  • #3 Define lo que está en juego: ¿Qué está en juego para tu protagonista si no consigue lo que quiere?
4.7/5 - (22 votos)
Configuración